Una vez claros los beneficios de comer en familia, toca ponerse manos a la obra e iniciar el proceso de cambio. Nadie dijo que fuera fácil, pero con constancia, paciencia y siguiendo estos dos sencillos pasos a la hora de comer, transformarás tu día a día. 

 

1er paso: fondo de nevera y despensa

 

  • disponer de una amplia variedad de alimentos saludables
  • priorizar aquellos frescos, de temporada y locales
  • eliminar productos ultraprocesados (ej. bollería, snacks, refrescos, galletas, etc.)
  • ofrecer en todo momento agua
  • predicar con el ejemplo y cumplir con los puntos anteriormente mencionados

 

2do paso: lidiar con hortalizas, legumbres y frutas.

 

  • ofrecerlos varias veces al día
  • esmerar las presentaciones (combina vegetales de distintos colores como zanahoria, boniato, brócoli, espinacas)
  • variar las texturas (crea hamburguesas o purés, a base de legumbres)
  • alternar formas de cocción (no abuses del frito ni rebozados)
  • ser imaginativos a la hora de aderezarlos (salsa casera a base de aceite de oliva, limón, especias, yogur).
  • sirve la fruta entera o en trozos (tendrán mayor contenido en fibra)
  • prepara batidos con frutas de colores ocasionalmente (sin añadir azúcar ni miel)

 

¿Te animas a ser el/la líder del cambio?

 

En Centro ADN trabajamos con las familias, ayudándoles a elaborar sus propios menús, y a lidiar con situaciones cotidianas, aportándoles las mejores estrategias dietéticas y acompañándoles en el proceso de creación de nuevos hábitos alimentarios.

Si tu también priorizas la salud de los tuyos, pide cita con nuestros especialistas. Te esperamos.

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