Si hemos llegado al embarazo con sobrepeso, es muy habitual que parte de la situación se deba a tener instauradas unas conductas de comer desequilibradas.

Esto sumado a la aceptación y promoción social de favorecer la ingesta de alimentos en mujeres embarazadas llevan a menudo a dietas hipercalóricas durante el embarazo.

Por eso, distinguir entre hambre y gula es especialmente importante en embarazos con sobrepeso u obesidad.

Para empezar a distinguirlas, lo primero que podemos preguntarnos es si conocemos las sensaciones de nuestro cuerpo. Éstas nos indican el hambre fisiológica para poder diferenciarla claramente de la gula o el hambre por ansiedad.

Cada persona puede experimentar una sensación distinta. Pero, por lo general, se mezcla una sensación de vacío, algún murmullo estomacal y poco a poco se van asomando la irritabilidad y la dificultad para concentrarse.

Esta sensación es muy distinta de experimentar un nudo a mitad de la garganta, junto con una respiración entrecortada o discontinua acompañada de pensamientos descontrolados y numerosos que describimos como confusión.

A menudo esta última sensación lleva a mucha gente a comer. Esta acción despista momentáneamente la confusión y angustia, hacia un estado distinto, ligeramente más satisfactorio.

Sin embargo, la confusión vuelve a aparecer instantes después de haber ingerido los alimentos. Además, esta sensación puede mezclarse con la culpa, ya que se suelen elegir alimentos poco saludables en estas circunstancias.

De esta forma podemos detectar si realmente tiene apetito, o bien dejar pasar dicho estímulo ya que nuestro cuerpo no lo necesita.

Otras pautas que pueden ayudarnos a distinguir entre hambre real y gula o antojos son:

  • Alternancia entre sobreingestas, picoteo continuado, atracones y ayunos prolongados o consumo de raciones pequeñas o alimentos poco saciantes
  • El tipo de alimentos que nos apetece comer en ese momento. La gula nos lleva a desear alimentos insanos mientras que el hambre fisiológica nos conduce a opciones saludables
  • Identificar las emociones y pensamientos que rodean al momento de comer le ayudará a identificar en qué punto se encuentra y como se relacionan con su forma de comer

Para profundizar en el proceso de distinguir hambre real de gula-antojo te dejamos un método de alimentación consciente.

Durante el embarazo, las mujeres adquieren un halo de fijación social difícil de gestionar.

Ello lleva a muchas de ellas a sentirse observadas y casi controladas por sus médicos, parejas, familiares e incluso amigos, que puede llevarlas a la necesidad de transgredir o revelarse de algún modo.

La comida suele ser una de las herramientas utilizadas para transgredir. Ello nos aleja de la solución en lugar de acercarnos hacia una alimentación coherente.

Por todas estas razones, en ADN ofrecemos varias alternativas para trabajar la conducta alimentaria durante el embarazo.

La primera opción es un tratamiento o seguimiento individualizado. Éste consiste en sesiones individuales de nutrición clínica especializada en el embarazo y la lactancia. En una primera fase, evaluamos tu dieta actual, tu historia clínica, antecedentes, medicación, etc. A partir de entonces empieza la intervención dietoterapéutica que consistirá en la remodelación cualitativa de tu ingesta alimentaria. Se adaptarán las raciones para favorecer una ganancia de peso controlada que no dificulte el embarazo. Finalmente, se resolverán las dudas ligadas a la última fase del embarazo y la lactancia. Esto es especialmente relevante ante cambios drásticos como la retirada de los lácteos.

La segunda opción es unirte a los grupos de apoyo. Tenemos un grupo para mujeres embarazadas o lactantes y sus parejas.

Se trata de un grupo de apoyo nutricional para atender y responder a todas las dudas relacionadas con la alimentación durante el embarazo y/o la lactancia. Se trata de un grupo similar al que se forma en las sesiones con tu matrona. Sin embargo, en este caso, las sesiones están especializadas en nutrición.

Por último, puede ser de tu interés el grupo HABLA. Es la opción dirigida a personas que encuentran dificultad en gestionar sus emociones, pensamientos y sentimientos alrededor de distintos aspectos vitales que acaban siendo problemas de conducta alimentaria.

En nuestro blog encontrarás información más detallada sobre este grupo que se reúne cada mes.