Entre todas las preguntas que recibimos, la primera de todas es: “¿en qué consiste un tratamiento de nutrición con vosotros?”.

Pues bien, para poder explicarlo con mayor detalle que durante las llamadas telefónicas o mensajes a través de nuestra página de Facebook, hemos decidido describir el procedimiento a continuación.

Sea cual sea tu problema (patología relacionada con la nutrición), situación (embarazo, infancia, deportista) o dificultad (necesidad de aprender a comer mejor), la metodología de trabajo sigue un protocolo clínico común.

PRIMERA CONSULTA

En la primera consulta te preguntaremos tus datos personales y el motivo de tu consulta.

En función de ello iniciaremos el registro de distintos datos entre los cuales podemos encontrar:

  1. Situación y aptitudes psicosociales,
  2. historia clínica y familiar, antecedentes
  3. historia ponderal (cambios en el peso a lo largo de tu vida)
  4. evaluación de la ingesta de alimentos en los últimos 3 meses
  5. a veces se solicita una bioquímica de sangre y/u orina, pero no es indispensable disponer de una reciente ya que a menudo te pediremos nuevos parámetros en función de las necesidades
  6. y también puede plantearse una antropometría para evaluar la composición corporal.

 

Cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos

Ejemplo de test para evaluar como comes

EVALUACIÓN DE TUS HÁBITOS ALIMENTARIOS

Este proceso supone de 1-3 sesiones durante las cuales se van introduciendo pequeñas propuestas de cambio de hábitos que poco a poco irás instaurando en tus rutinas y que al final del tratamiento habrás interiorizado.

Habitualmente los pacientes preguntan en la primera sesión qué deben comer. Sin embargo, en nuestra especialidad, responder esta pregunta sin antes tener una evaluación de tu consumo alimentario es aventurado, pues nos estaríamos basando en presunciones en lugar de en datos propios de tu fisiopatología y tu historia dietética.

Esta confusión viene fomentada por el hecho de que normalmente, cuando acudimos al médico, éste nos pauta un tratamiento o medicación con bastante rapidez, incluso en una única sesión. Esto puede ser así por varios motivos a tener en cuenta.

Primero de todo, nuestro médico de cabecera o cualquier otro médico tiene acceso a nuestra historia clínica que se ha ido forjando a lo largo de los años con nuestras múltiples visitas. Toda esa información ya le da muchas pistas al médico.

Por otro lado, los médicos tienen acceso a protocolos clínicos automatizados mediante los cuales pueden obtener respuestas rápidas de qué y cómo actuar ante los síntomas o problemas del paciente que tienen delante justo en el preciso momento de la consulta. En el campo de la nutrición no tenemos este tipo de metodología, ya que es una ciencia relativamente nueva (20 años frente a los siglos de recorrido de la medicina).

En tercer lugar, las aproximaciones médicas suelen responder con mayor frecuencia a problemas puntuales agudos de una relativa rápida y sencilla solución (exceptuando enfermedades graves), sin embargo, los tratamientos nutricionales más habituales requieren de un proceso más prolongado durante el cual el vínculo entre el profesional sanitario y el paciente es clave, así como la psicología que se aplica durante el proceso para modificar amablemente la conducta alimentaria de una persona.

Entregar una dieta impresa en un papel, sobretodo si es específica en cuanto a alimentos y platos, solo te lo encontrarás en establecimientos que no cuentan con un dietista-nutricionista colegiado, es decir, donde no haya un profesional sanitario cuidando de tu salud. Desgraciadamente esto es muy común aun hoy en día y aunque a priori puede satisfacerte, se trata de una estrategia ineficaz para conseguir cambios que se mantengan a largo plazo sin tener que estar consumiendo de por vida los mismos platos semana tras semana o depender de un dietista-nutricionista el resto de tu vida.

Por no decir que el ejercicio de estos profesionales está al margen de la ley y pone en riesgo tu salud, ya que no tienen la formación ni las competencias para asegurar que los cambios dietéticos recomendados se adecuan a tu perfil clínico.

Si quieres acudir a un profesional de la nutrición, un dietista-nutricionista que venimos a ser los médicos de la nutrición, ten en cuenta esta infografía de nuestros colegas de Castilla y León.

Identificar un dietista-nutricionista sanitario colegiado

CONFORMACIÓN DE TU HISTORIA CLÍNICA

Ahora bien, tras haber abierto tu historia clínica, esa información queda registrada para futuras visitas que serán mucho más precisas y focalizadas, ya que el dietista-nutricionista partirá de la base de un perfil clínico conocido.

Por eso es altamente recomendable que no cambies de profesional para ir solucionando tus problemas de nutrición.

Cada vez que cambies empezarás del principio, igual que cuando cambias de médico o enfermera que tienes que explicarle todo otra vez y se nota que el grado de comprensión no es el mismo. Nosotros también somos pacientes y al ver las dos caras de la  moneda sabemos que mantener la continuidad con tu profesional sanitario mejora la eficiencia y eficacia de los tratamientos.

INTERVENCIÓN NUTRICIONAL

Después de la fase de evaluación, se propone un plan de actuación concreto que responda al objetivo marcado en la primera consulta.

A partir de ahí se aconsejarán el número de sesiones estimado para tu caso durante las que se llevarán a cabo distintas estrategias según tu perfil:

  1. Educación nutricional,
  2. planteamiento de retos y barreras para conseguirlos,
  3. estimación de tu gasto energético diario,
  4. adaptación de un menú equilibrado individualizado,
  5. dietoterapia adaptada a tu patología,
  6. terapia breve nutricional,
  7. herramientas de coaching nutricional,
  8. psiconutrición en caso de necesitarlo con nuestra psicóloga,
  9. información sobre etiquetado y composición de alimentos,
  10. y el seguimiento de la evolución durante la intervención nutricional.

 

SEGUIMIENTO

En función de los resultados, tu dietista-nutricionista te explicará o tú mism@ le puedes preguntar sobre el curso del tratamiento y saber en todo momento cómo va y cuánto parece que va a durar.

Todos los tratamientos tienen un inicio y un final y su eficacia y aprovechamiento depende de tu implicación y motivación en el proyecto.

La motivación no es algo tan difícil de crear y mantener, a veces solo nos falta dar con el momento, el lugar y las personas adecuadas.

 

Si después de leer esta entrada ya lo tienes del todo claro puedes coger tu cita.